¿Cuántos diccionarios español-inglés e inglés-español les has comprado a tus hijos o tus padres te han comprado a ti para el colegio? ¿Cuántos libros de texto y libros de gramática? ¿Y cuántas flautas dulces?
¿Por qué la flauta dulce? ¡Ja! ¿Será que para mí, aprender a tocar la flauta dulce es como aprender a hablar inglés para ti? ¡Ahora entiendo cómo te sientes! Pero, volvamos al tema. Sin duda, también has comprado CDs, DVDs o programas de computación para aprender inglés en la comodidad de tu hogar; convencido por la publicidad y las promesas impresas en los empaques. ¿Y dónde están ahora? Guardados en un escaparate, en algún cajón o en una caja de cartón. ¿Qué piensas sobre toda esa inversión? Si te ayudó a dominar el idioma, tu opinión va ser muy diferente a si no. ¿Si no te ayudó a dominar el idioma, significa que los materiales que te vendieron son malos? ¿Significa que te mintieron? Antes de poder contestar esas preguntas, necesitamos analizar y resolver lo siguiente:
- ¿Qué es lo que ofrece un programa?
- ¿Qué promete el programa?
- ¿Cómo propone cumplir esa promesa?
- ¿Cuál es el método de enseñanza?
Método
Para poder hablar de los diferentes métodos de enseñanza, tenemos que saber lo que significa la palabra método. Un método es el conjunto de procedimientos, reglas y ejercicios que se siguen para llegar a un fin determinado. En este caso, el fin es llegar a un conocimiento determinado del idioma inglés. La forma de llegar a este fin depende del nivel de conocimiento inicial del aprendedor o aprendedora y las habilidades lingüísticas necesarias para poder aplicar esos nuevos conocimientos en el mundo real.
Habilidades
Cuando hablo de habilidades lingüísticas, me refiero a la comprensión auditiva, la expresión oral, la comprensión lectora y expresión escrita. No creo que sea necesario explicar cada uno. Por cierto; no todos los idiomas tienen esas cuatro habilidades. Hay idiomas y dialectos que no tienen escritura formal. Pero en los casos del inglés y español sí aplican las cuatro. Hagamos un pequeño ejercicio. Te voy a dar unos ejemplos prácticos de aplicación de cada uno de las cuatro habilidades. Quiero que contestes estas preguntas para cada pregunta:
- ¿Cuál es el nivel de conocimiento necesario para alcanzar el objetivo?
- ¿Cuál método usarías para alcanzar el objetivo?
¡Aquí vamos!
- comprensión auditiva en inglés
- entender tu canción o película favorita
- entender presentaciones en el trabajo
- atender cursos o conferencias en el exterior
- expresión oral en inglés
- finalmente cantar tu canción favorita; y hacerlo correctamente
- dar presentaciones en el trabajo
- dar cursos o conferencias en el exterior
- comprensión lectora en inglés
- leer el menú en un restaurante en tus vacaciones
- leer correos electrónicos laborales o privados
- leer documentos técnicos u académicos
- leer una autobiografía o un libro de ficción
- expresión escrita en inglés
- anotar una lista de pendientes
- escribir correos electrónicos laborales o privados
- escribir documentos técnicos u académicos
- escribir tu autobiografía o un libro de ficción
Ya te habrás dado cuenta que se requieren niveles de conocimiento muy diferentes para cada punto. ¿Cuál método usarías para cumplir con los objetivos? Es obvio que no hay un solo método de aprendizaje para alcanzar todos los objetivos. A parte de eso, es obvio que para poder cumplir con el objetivo en algunos de los ejemplos, se requiere más de una habilidad.
¿Cuáles de las habilidades se requiere para poder hacer lo siguiente?
- chatear con tu compañera de trabajo
- tomar notas en una conferencia
- participar en un taller o un curso
- redactar las minutas en una reunión
- participar activamente en una reunión social o una reunión laboral
Ahora queda claro que se requiere más de una habilidad para poder hacer las actividades en los últimos ejemplos.
¿Pero, dónde nos deja todo eso con nuestra pregunta inicial? ¿El método y los materiales que te vendieron son malos? Aún no estamos listos para contestar esta pregunta. Ya sabemos que para aprender un idioma, se requieren diferentes métodos de enseñanza y aprendizaje. Sin embargo, sorprendentemente, la gran mayoría de los programas que se ofrecen en el mercado, se enfocan en un solo método.
Argumento de venta
Para poder vender un producto, inclusive un programa de aprendizaje de idiomas, hay que ofrecer algo concreto y fácil de entender. Tienes que llamar la atención con algo atractivo, algo que te conmueve a quererlo y que te convence a comprarlo. Tienes que ofrecer algo único, algo extremadamente especial. Por eso, las empresas se enfocan en un solo método de aprendizaje. Es más fácil para captar el interés de tu cliente potencial con un beneficio realmente convincente que tratar de explayar todos las características y beneficios de un programa balanceado. Otro beneficio de ofrecer un programa con un método único es que se vuelve más fácil y más atractivo desacreditar a la competencia. Te da la posibilidad de exaltar las ventajas de tu propio programa y método mientras agrandas las desventajas de los métodos competidores. Y seamos honestos. ¿Quién va investigar realmente sobre la eficacia y eficiencia de un método u otro? Confiamos en lo que nos dicen los “expertos”. Sin embargo, por bueno que sea método A, programa B o curso C; cada uno de ellos tiene su talón de Aquiles, a saber, el medio.
Medio
Un curso o un programa, sea cual sea el método que aplica, no es más que una simulación. Una simulación nunca va sustituir la vivencia real porque nunca va superar las limitaciones de su medio. Claro está que clases privadas son más eficientes que clases grupales con 25 alumnos, pero no se acerca a la aplicación del idioma en el mundo real. Un libro de gramática puede ser muy útil, pero es solo un libro. No te puede dar aprendiendo. Tú tienes que practicar y aplicar lo aprendido. Un programa de computación puede ayudarte a escribir correctamente, pero no te va decir si tu carta de amor le va llegar al corazón o no. La única manera de estar seguro es enviársela y esperar…
Conclusión
Aunque faltan unas variables más, tenemos suficiente información para contestar nuestra pregunta.
¿El método y los materiales que te vendieron son malos? Dejaré que lo juzgas tú. Pero siempre recuerda. Aprender inglés no es un objetivo en sí. Inglés es una herramienta que se usa para lograr otros objetivos. No importa qué método usas para aprender. Si logras aplicar el idioma en cosas que te interesan, te vas a dar cuenta que a pesar de todas las dificultades, se puede gozar del proceso de aprendizaje. Dejará de ser una obligación y se convertirá en un emprendimiento satisfactorio.